Que bien lo han pasado nuestros niños en el taller de primeros auxilios con Mercedes la madre de Mar y Sole la mamá de Olympia, desde aquí darles las gracias, estuvo genial, os cuento.
Nuestros niños se han convertido en unos super doctores con los peluches a los que han tenido que socorrer. Para ello les han repartido material: 1 suero, 1 jeringa, una venda y una tirita y a cada uno le han puesto una pegatina de identificación para saber como se llama cada doctor.
En primer lugar hemos aprendido el Estado de consciencia, observamos si tiene los ojos abiertos o cerrados, lo llamamos por su nombre, e incluso le damos golpecitos en el hombro para ver si responde.
Para escuchar el corazón les ha enseñado el fonendoscopio, que son unas gomitas con las que se escuchan muy bien los latidos. El latido del corazón son como dos palmadas, cuando corremos, saltamos o lloramos el corazón va más rápido como un aplauso rápido, y otras veces va más lento.
Si late el corazón, solo hay que soplar un poquito.
![]() |
Colocamos a nuestros peluches en posición de seguridad, de lado, los arropamos con nuestra mantita imaginaria, llamamos al 112, y mientras esperamos a la ambulancia no dejamos solito a nuestro peluche.
A continuación Mercedes nos enseñó como actuar en situaciones de riesgo, como un incendio, hay que alejarse de él y si nos quemamos la piel con aceite o agua hirviendo..., remojarse la piel con agua para que alivie un poquito, y se ha pegado la ropa no hay que tirar de ella, hay que ir rápido al hospital.
Pero cuando hay muchas picaduras alrededor de la boca y del cuello, es muy peligros, necesitaremos una jeringuilla mágica que es adrenalina, se la ponemos y el peluche se recupera rápido.
Nosotros en clase les dimos unas pegatinas que se la pusieron a los peluches como si fueran picaduras, y después usamos las jeringuillas mágicas de adrenalina.
Pero cuidado, parece que nuestro peluche se ha tragado un caramelo duro , su cara se está poniendo azul, todos les han dicho: "tose, tose, tose" pero no responde, hay que darles golpecitos en la espalda...
Si no funciona, hay que abrazar al peluche por detrás, y juntar las manos fuertes, y vamos a golpear el pecho fuerte y decimos: "fuera caramelo, fuera caramelo, fuera caramelo", esta es la maniobra de Heimlich.
¡Muy bien, de nuevo estos super doctores salvaron la vida de sus peluches!
Después hemos aprendido a curar heridas, primero la limpiamos con suero, la secamos con una gasa y le ponemos una tirita.
Pero si la herida es más grande, como la de la Señorita Inma , habrá que limpiarla, secarla y coserla con grapas.
Como todos se han portado y lo han hecho muy bien , les hemos dado un diploma.
Muchas gracias a Mercedes y a Sole por venir al cole a enseñarnos cosas.






























































No hay comentarios:
Publicar un comentario